Prima non datur
Cuando me senté frente a la pantalla fría del ordenador esta noche, tratando de saber qué podría escribir como ensayo de una publicación para este grupo, no supe bien a bien por donde comenzar.
Nuestras vidas se han encontrado en este cruce de camino y luego, como un fluir se han ido entrelazando tarde a tarde, nota a nota, misa a misa. Los fines de semana todos tenemos una cita especial, y aunque las viscisitudes de la rutina semanal pueden comernos, acudimos a ella y crecemos en nuestros procesos personales.
No somos los mismos jóvenes que comenzaron con las misas de 7 en la Soledad un lejano domingo de cuaresma. No somos los mismos jóvenes que tuvieron un sueño apostólico para la capilla de San José. Hemos cambiado, mas no por nosotros mismos realmente. Sí, nuestra dispsición, nuestra alegría y ese toque sencillo y personal que nos hace únicos dentro del grupo han tenido que ver... pero en el fondo, ahí donde nadie más puede llegar está Dios.
Vivimos en un mundo que nos devora y es fácil seguir el mismo camino que los demás jóvenes de nuestras edades transitan. Un fin de semana de antro, de pachanga, de superficialidad. Escogemos en cambio un encuentro con el Señor. Sin ser santurrones ni mochos, porque ¡ah como echamos relajo! Llenos de la alegría que la fraternidad nos ofrece, llenos del amor que el Señor pone en nuestro corazón para ser compartido.
Hermanitos, este lugar es para que soltemos nuestras cuitas, para que contemos, narremos, descubramos en las letras algo más que extraños símbolos ajenos a la vida. Hagamos vida la letra y creemos un entorno que nos nutra. Inquietudes para ser discutidas con mayor tiempo y profundidad, también. Un chiste genial que encontramos y nos hizo mearnos de risa, bienvenido. Al más puro estilo de Jesús Milagro y Esperanza.
La puerta está abierta. Poco a poco irán recibiendo las invitaciones formales. Preparen el traje y ¡a darle! Este espacio es nuestro.
¡Bienvenidos!... ...
Nuestras vidas se han encontrado en este cruce de camino y luego, como un fluir se han ido entrelazando tarde a tarde, nota a nota, misa a misa. Los fines de semana todos tenemos una cita especial, y aunque las viscisitudes de la rutina semanal pueden comernos, acudimos a ella y crecemos en nuestros procesos personales.
No somos los mismos jóvenes que comenzaron con las misas de 7 en la Soledad un lejano domingo de cuaresma. No somos los mismos jóvenes que tuvieron un sueño apostólico para la capilla de San José. Hemos cambiado, mas no por nosotros mismos realmente. Sí, nuestra dispsición, nuestra alegría y ese toque sencillo y personal que nos hace únicos dentro del grupo han tenido que ver... pero en el fondo, ahí donde nadie más puede llegar está Dios.
Vivimos en un mundo que nos devora y es fácil seguir el mismo camino que los demás jóvenes de nuestras edades transitan. Un fin de semana de antro, de pachanga, de superficialidad. Escogemos en cambio un encuentro con el Señor. Sin ser santurrones ni mochos, porque ¡ah como echamos relajo! Llenos de la alegría que la fraternidad nos ofrece, llenos del amor que el Señor pone en nuestro corazón para ser compartido.
Hermanitos, este lugar es para que soltemos nuestras cuitas, para que contemos, narremos, descubramos en las letras algo más que extraños símbolos ajenos a la vida. Hagamos vida la letra y creemos un entorno que nos nutra. Inquietudes para ser discutidas con mayor tiempo y profundidad, también. Un chiste genial que encontramos y nos hizo mearnos de risa, bienvenido. Al más puro estilo de Jesús Milagro y Esperanza.
La puerta está abierta. Poco a poco irán recibiendo las invitaciones formales. Preparen el traje y ¡a darle! Este espacio es nuestro.
¡Bienvenidos!... ...
I M P E R A T U R

2 Comentarios:
jojojo :), ke chido Mons. Maestro, lo llamare también, valla que tiene un chingo de apodos.
Un saludo, y pues no sabia que se rompía la cabeza con el blog, pero Dios le recompense como siempre, su buena voluntad, y paciencia con todos los que lo rodeamos, sus enseñanzas, su pasión por hacer día con día los proyectos en JME, este espacio creado por usted, será la expresión de JME.
Quisiera agregar que muy cierto lo que comenta, cada día somos diferentes, en el poco tiempo que tengo si que hemos cambiado, en todo aspecto, sigamos así. Espero dios nos guíe, y no cambiemos así, por que si, una santa misa o ensayo por irnos de antro, por hueva o desidia. Cometemos errores, yo los hago a menudo, pero dios si que nos cambia con su amor.
Bueno sin mas por el momento, a agregar a los chamacones y a dejar en este blog, lo que se nos pegue la regalada gana, jeje, así como lo dijo, al puro estilo único de JME…
- ––––•(-•_•-)•–––– -
Abuelito:
Pues sí, vamos creciendo juntos. Hay que seguirle dando. Espero que no haya gravedad en su corazón esta noche. Sabe que en mí cuenta con un hermanito feliz.
Un abrazo fraterno.
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